jueves, 17 de febrero de 2011

RESUMEN GERENCIAL DEL LIBRO "EL SHOCK DEL FUTURO"

RESUMEN  GERENCIAL DEL LIBRO: EL SHOCK DEL FUTURO; de Alvin Toffler


ALUMNA: MARÍA ROSA GÓMEZ PACHECO                     AUL: 504

El término shock del futuro, lo define Alvin Toffler como "demasiado cambio en un periodo muy corto de tiempo". Según el autor la sociedad está atravesando por un gigantesco cambio estructural; la revolución de una "sociedad industrial" a una "sociedad superindustrial". Donde la acelerada transformación tecnológica y social nos deja desconectados de la realidad sufriendo un resquebrajamiento interior, desorientación y estrés.
El Shock del Futuro, libro de XX capítulos, habla sobre el cambio y sobre la manera y capacidad de adaptarnos a él. Trata de los que parecen medrar con el cambio y flotan alegremente en sus olas, así como de las multitudes que le resisten o tratan de evadirse de él. El “shock del futuro” es la desorientación producida por la llegada prematura del futuro, y puede ser la enfermedad más grave del mañana. El cambio cae como un alud sobre nuestras cabezas, y la mayoría de la gente está grotescamente impreparada para luchar con él.
Para sobrevivir y evitar lo que hemos denominado «shock» del futuro, el individuo debe convertirse en un ser infinitamente más adaptable y sagaz que en cualquier tiempo anterior. Debe buscar maneras totalmente nuevas de fijarse, pues todas las viejas raíces —religión, nación, comunidad, familia o profesión— sienten ahora la sacudida del impacto huracanado del impulso acelerador. Sin embargo, antes de que pueda hacerlo debe comprender más detalladamente la manera en que los efectos de la aceleración influyen en su vida personal, se deslizan en su comportamiento y alteran la calidad de la existencia. En otras palabras: debe comprender la transitoriedad, que es la nueva «temporalidad» de la vida cotidiana.
Este cambio inevitable considerara  a la tecnología como su motor, con esto no se quiere decir que la tecnología sea la única fuente de cambio en la sociedad pero es una  fuerza importante entre las que promueven el impulso acelerador. Pero si la tecnología tiene que ser considerada como un gran motor, como un poderoso acelerador, entonces el conocimiento tiene que ser considerado como carburante. Y así llegamos al punto crucial del proceso acelerativo en la sociedad, pues el motor es alimentado con un carburante cuya riqueza aumenta todos los días.  La adquisición acelerada de conocimientos, que alimenta el gran motor de la tecnología, significa la aceleración del cambio.

El libro nos habla de la 800ª  generación, esto quiere decir, que, si los últimos 50,000 años de existencia del hombre se dividiesen en generaciones de unos sesenta y dos años, habrían transcurrido, aproximadamente, 800 generaciones. Pero sólo durante los últimos cuatro ha sido posible medir el tiempo con precisión. Sólo durante los dos últimos se ha utilizado el motor eléctrico. Y la inmensa mayoría de los artículos materiales que utilizamos en la vida cotidiana adulta ha sido inventada dentro de la generación actual, que es la que hace el número 800. Esta 800a generación marca una ruptura tajante con toda la pasada experiencia humana, porque durante el mismo se ha invertido la relación del hombre con los recursos. Esto se pone de manifiesto sobre todo en el campo del desarrollo económico  A través del espacio y del tiempo, el cambio tiene, en esta 800a generación, una fuerza y un alcance como no los tuvo jamás.

También nos habla de lo que ocurre actualmente con la educación. Nos dice que los padres confían en la educación para preparar a sus hijos para la vida del futuro. Los maestros advierten que la falta de educación destruiría las oportunidades del niño en el mundo de mañana. Las agencias gubernamentales, las iglesias y los grandes medios de difusión exhortan a los jóvenes para que sigan estudiando, e insisten en que, hoy más que nunca, el futuro de cada cual depende casi exclusivamente de su educación. Sin embargo a pesar de toda esta retórica acerca del futuro, nuestras escuelas miran hacia atrás, hacia un sistema moribundo, más que hacia delante, donde está la nueva sociedad naciente. Todas sus enormes energías tienden a formar al «hombre industrial», un hombre preparado para sobrevivir en un sistema que morirá antes que él. Para contribuir a evitar el «shock» del futuro debemos crear un sistema de educación superindustrial. Y para conseguirlo debemos buscar nuestros objetivos y métodos en el futuro, no en el pasado.

Leer éste libro me pareció muy interesante, pues creo que  es una contribución a nuestra adaptación al futuro, a enfrentarnos con mayor eficacia, al  cambio personal y social, aumentando nuestra comprensión de cómo el hombre responde a tal cambio. Permite que tengamos  una imagen coherente del futuro para tener mejores perspectivas sobre el día de hoy. Si no empleamos el futuro como instrumento intelectual, nos será cada vez más difícil comprender nuestros problemas personales y públicos. Leer este libro implica cambiar nuestra mirada hacia el futuro, en un sentido sutil pero importante, ya que nos da una nueva y aguda percepción del papel que éste desempeña en el presente, si queremos enfrentarnos con éxito a los rápidos cambios.

No hay comentarios:

Publicar un comentario en la entrada